domingo, 15 de diciembre de 2024

El Fuero de San Román de Hornija

 


El monasterio de San Román y el Fuero

 

El Fuero de San Román de Hornija es un documento histórico que data del siglo XI. Este fuero fue otorgado por el rey Alfonso VI de León y Castilla en 1095 a la localidad de San Román de Hornija. Los fueros eran cartas de privilegios y derechos concedidos a una localidad determinada, y en este caso, el fuero de San Román de Hornija otorgaba una serie de derechos y deberes a sus vecinos.

El fuero incluía disposiciones sobre la administración de justicia y la organización del gobierno local. Estos documentos eran fundamentales para el desarrollo y la autonomía de las comunidades durante la Edad Media, ya que establecían un marco legal y administrativo que regulaba la vida en la localidad.

Se publicó en latín, como documento culto de aquella época, aunque el pueblo hablaba el “romance castellano” procedente de aquél, pero aquí está traducido para su mejor comprensión, aunque en un lenguaje antiguo.

Algunas veces me pregunto el por qué se concedió a nuestro pueblo tal “fuero” y no a no a otros con más habitantes. Creo que la respuesta hay que darla desde la influencia de la Iglesia. La Iglesia jugaba un papel importante en la concesión de fueros. Los monasterios y otras instituciones religiosas podían influir en la decisión de otorgar privilegios a ciertas localidades, especialmente a aquellas cercanas a centros religiosos importantes, como fue el monasterio benedictino de San Román de Hornija, influyente en la región en aquella época. Hemos de aclarar que desde sus orígenes el monasterio de San Román de Hornija dependía del monasterio de San Pedro de Montes (León), hasta que en el año 1503 paso a depender  del de San Benito de Valladolid. 

Resumiendo: la existencia del Monasterio de San Román de Hornija fue una razón central para la concesión del “fuero” a San Román. Los monasterios desempeñaron un papel crucial en la economía, la política y la sociedad de la Edad Media. Hay que tener en cuenta que las tierras del término de San Román fueron propiedad del Monasterio hasta el siglo XIX que llegó la desamortización. Los que trabajaban en ellas estaban obligados al pago de renta o diezmos anuales al Monasterio, éste se beneficiaba del Fuero ya que le servía como una herramienta clave para la gestión económica y el control de diezmos, tributos y rentas a que estaban sometidos los trabajadores de esas tierras. Los fueros podían establecer normas específicas para la recaudación de diezmos y otros tributos. Esto garantizaba al monasterio una fuente de ingresos estable y segura, permitiendo una administración más eficiente de sus bienes.

 

FUERO DE SAN ROMÁN DE HORNIJA:

1095-XI, San Román

En el nombre de Dios, amén. Que sepan todos los hombres presentes y futuros que yo, Señor Nunus, abad de San Pedro de las Montañas, con el consentimiento de todo el capítulo de San Pedro de las Montañas y de San Román de Ornisia, y por orden del rey Alfonso de la Legión y con los grandes hombres de su corte, os celebran concilio sobre Santo Romano de Ornisia una carta de bienes en el extranjero que tendréis y guardaréis para vosotros y vuestra posteridad.

[1] En primer lugar, decimos que no debe entrar entre ellos un señorío, un mensajero o una fundación.

[2] Y la mujer que ha hecho la rosa la traerá al consejo, y si quiere ir con su marido, no peinará la rosa;

[3] Y si algún hombre de este pueblo trae mujer de otra parte, no peinará la roja.

[4] Y si alguno comete robo, deberá pagar a la persona a quien robó, y pagará al ya mencionado monasterio 30 sólidos y 5 al consejo.

[5] Y si un soldado se ha divorciado de su mujer, dará 5 sólidos al monasterio; y si es de empeño, dará dos chelines y medio.

[6] Y si una mujer se divorcia de su marido, dará 30 sólidos al monasterio y 5 al consejo.

[7] Y si una viuda se casa con un soldado, dará diez sólidos al monasterio sepedicturno; y si es de un peón, dará 5 chelines.

[8] Y el que haya procurado casas con puertas en el pueblo de Sancti Romani, hará cada una de ellas puertas, y si deja puerta, hará una sola puerta, y de ninguna manera destruirá ni unas ni otras; y todos los que hicieron alojamiento dentro de sus casas, y echaron las puertas afuera, que el pueblo que allí estuvo, que no tenía animales ni heredad, no haga mercado.

[9] Y todos los hombres que hayan cometido asesinato en la villa de Sancti Romani, o hayan cometido allí cualquier clase de calumnia, serán llevados al abad o al prior según el foro de Zamora.

[10] Y todos los habitantes de Sancti Romani  debían hacer servidumbre en el ya mencionado monasterio cada año: los que tenían bueyes, es decir, un día para rastrillar y otro para arar y otro para sembrar y otro para segar y otro para llevar pan. al campo y otro para trillar; y por estas obras por la mañana le dan pan y vino y carne y honor de comer del monasterio. Y los que no tenían bueyes debían hacer lo mismo con sus bestias, y los que no tenían bestias debían hacer esto hermoso con sus cuerpos. y que les den pan y vino y comida para sus bestias.

[11] Y cuando el abad o el prior haya mandado a los soldados o a los de a pie que vayan a sus órdenes, huirán y volverán el mismo día; y les dará pan y vino y comida para sus bestias, y el que tenga bestias de cualquier especie hará lo mismo.

[12] Y en casa de un clérigo, o de una viuda, o de un soldado, no entrarán invitados, y en todas las demás casas recibirán a nuestros invitados con paja, madera y paja, cuando sea necesario, con honor, y estarán allí uno o dos días, pero no más.

[13] Y en la fiesta de San Martín cada año dan cinco denarios de sus casas en el mercado.

[14]Y darán las primicias y todo el diezmo de los hijos y el trabajo y las ofrendas y sacrificios de los muertos conforme a lo que es justo y conforme a Dios y a sus almas.

[15] Y si alguno de vosotros descuida en cualquier modo los foros antes mencionados, duplicará el foro mismo y, además, cumplirá inmediatamente el foro.

[16] Y trae al citado monasterio la mitad de los diezmos de los trabajos que hayas hecho fuera de los límites de Sancti Romani.

[17] Y el que tenga bueyes en otro pueblo, no críe con ellos ganado mientras viva allí.

[18] Y si alguno de vosotros desea permanecer fuera del territorio del Sacro Imperio Romano Germánico, que envíe en su casa para hacer el mencionado foro en el ya mencionado monasterio.

[19] Y no venderá, dará ni asumirá herencia a menos que haga ese foro para nosotros o el monasterio, y si se niega a hacer ese foro, el abad o el prior tendrá su herencia bajo su control hasta el foro. está completo.

[20] Y que los hombres de aquel Sacro Romano sean sus vecinos en Tauro, o en el reino de la Legión, donde quieran, y que hagan foro en un monasterio separado, como se ha dicho.

[21] Y donde hayan permanecido la mayor parte del año, concederán la petición del rey, y con el consejo de Tauro harán zanjas y comidas del rey.

[22] Y que todos los habitantes de la villa de Sancti Romani hagan sus cortes al abad  o al prior, como siempre antes lo han hecho mejor.

[23] Y todo el pórtico del pueblo mismo debería pertenecer al abad o al prior.

Y si alguno se opone a este acto nuestro o intenta venir, que sea confundido por Dios Todopoderoso y condenado al infierno con Judas, el traidor de Dios, y oirá la voz de este karte venciendo a mil morabetos, el karta. de ningún hombre, en su fuerza permanente.

Carta hecha en Sancti Romani en el mes de diciembre de la época de 1095. Durante el reinado del rey Alfonso en Legión, Gallecia, Asturias y el Extremis Doria. Pedro, por la gracia de Dios, obispo de Astoria. Martín Roderic II, obispo de Zamora. Rodericus, por la gracia de Dios, obispo de Legión. Álvaro Petri, mayordomo del rey. Martín Sancius, abanderado del rey Roderic Fernandes, sosteniendo Benavente.

Yo, el abad, Señor Nunnus de San Pedro, y nosotros, la comunidad de ese monasterio, por el concilio de San Romano de Ornisia, hemos confirmado y confirmado con nuestras propias manos esta carta que hemos ordenado que se haga, y hemos ordenado un cartel que se escribirá en él.

Yo, el rey Alfonso, por la gracia del Dios de la Legión, fortalezco y confirmo esta carta y pongo mi sello en ella.

Fortalezco y confirmo al prior Michael Garsie de San Pedro de las Montañas.

Egidio Manríquiz sosteniendo la bula.

Yo Juan Salvador, capellán del abad, fortalezco y confirmo.

Juan de Pedro, cantor, fuerte y conf.

Juan Fernando sacrista, rob. y cf.

Fernandus Roderici, alcalde del monasterio de San Pedro, rob. y cf.

Fernandus Petri, inquilino del refectorio, rob. y cf.

Fortalecemos y fortalecemos el Capítulo de San Pedro de las Montañas.

Pedro Del Prior de Sancti Romani, lo confirmo y lo confirmo.

Peter Garsie, cantante, rob. y cf.

Juan Superino, sacristán,

Robar. y cf.

Romanus, botecarius, robusto y cnf.

Juan Pelagio, monje, rob. y conf.

Martinus Peter, monje, rob. y conf.

Testimonios sobre el Concilio del Sacro Romano: Don Briz cf. Pedro Parentado cnf. Martín Martini cf. Romano Franco cnf. Michael Gómez cnf. Romano Juan cnf. Don Fruchus cnf. Petrus Petri de Vamuslus cnf. Pedro Guterri cnf. Alfonso Tafur cf. Peter Fernandi, mayor, cnf. Fernando Parentado cnf. Confirman el Concilio de los Santos Romanos.

Testimonios sobre el concilio de Tauro: Guter Monniz, cnf.

Didacus Alvari cnf.

Alfonso Alvari cnf.

Mateo Garsie cnf.

Pedro Guterri cnf.

Martinus Petri de Spaia farina cnf.

Pedro Falcón cnf.

Pedro Pelagio con ballesta

Abril Tafur cf.

Rodericus, prior de Villaceid, cnf.

Constantino, capellán de Sancte Marie de Tauro, cnf.

Rodericus el clérigo, cuñado de Juan Crispo, presbítero, cnf.

Cada parte del Consejo de Tauro, lo confirman.

Dominicus Peter, sosteniendo la bodega del rey de Tauro, cnf.

Domingo escribió a Benito y cnf.

Fortalezcamos y fortalezcamos el Capítulo de San Román.


    Ante la proximidad de la Navidad, aprovecho para felicitar a todos los visitantes de este blog, deseándoles Feliz Navidad y venturoso 2025.

viernes, 15 de noviembre de 2024

Mi reciente viaje al Puerto de Santa María.

 

Los recuerdos marcan nuestras vidas

 

       Este pasado mes de octubre estuvimos, mi esposa y yo,  8 días en El Puerto de Santa María  (Cádiz). Ya hacía 50 años que dejamos aquellas tierras partiendo para Alcalá de Henares donde residimos en la actualidad.

       Son muchas los recuerdos, connotaciones y huellas que dejamos en esa bonita ciudad, fue mi primer destino como maestro, después de aprobar las oposiciones del año 1965, además de que allí conocí a Carmen mi esposa, madre de mis cuatro hijos. Allí con 22 años me hice cargo de mi primera clase de niños  de 11 y 12 años en el Grupo Escolar “Hospitalito”, antiguo Hospital de Caridad del Puerto, construido en 1750 y de estilo Neoclásico, más tarde Centro de enseñanza Primaria y en la actualidad es Centro de Exposiciones; es decir, que el tiempo lo ha ido adaptando a las necesidades municipales: centro sanitario, centro educativo y ahora centro cultural.

       Visité con nostalgia aquel antiguo “Hospitalito”, aunque ha tenido transformaciones estructurales, sin embargo esas paredes y rincones, ahora sin pupitres y sin aquel griterío de escolares, me evocaban y trasladaban al pasado, a aquel maestro lleno de ilusiones y proyectos aunque con poca experiencia al ser novato, pero sí, con voluntad férrea de dar lo mejor de mí mismo en el proyecto educativo encomendado. Eran niños muy humildes de familias con verdaderos problemas económicos para salir adelante, la mayoría hijos de pescadores, excepto algunos más privilegiados que trabajaban sus padres en alguna bodega de las muchas que había en el Puerto.. 

Volver después de 50 años al “Hospitalito” fue una experiencia muy emotiva y significativa. Una oportunidad para reflexionar, ya jubilado, sobre mis 39 años de trayectoria profesional y personal. Percibí cómo han cambiado tanto el lugar como las personas que conocí entonces: compañeros que ya fallecieron, otros que encontré muy envejecidos. ¡Cuánto me hubiera gustado reconocer a alguno de mis antiguos alumnos! aunque algunos en la actualidad tendrán 70 años, o más. Cuando alguno de esos días nos sentábamos en alguna terraza disfrutando del pescadito frito, muy común y típico de por allí, siempre me esforzaba en mirar a la gente que transitaba por la calle pensado que algún rasgo facial me recordara a alguno de ellos; pero después de tantos años, y en una población de 100.000 habitantes parecía una tarea ardua y compleja.      

Regresar al Puerto fue una experiencia profundamente emotiva y llena de sentimientos encontrados. Al llegar, una ola de nostalgia me envolvió, trayendo consigo recuerdos vívidos de aquellos años de mi estancia allí.  Recorrí las calles, que ahora me parecían tanto familiares como extrañas. Algunos edificios seguían en pie, recordándome aquellos momentos vividos, mientras que otros habían cambiado o desaparecido, marcando el paso inevitable del tiempo.

Caminando por los rincones del Puerto, recordé aquella plaza de Isaac Peral donde solía sentarme algún rato, el café de la misma plaza donde, algunas tardes, comentábamos experiencias pedagógicas mis colegas y yo, la pensión donde me hospedaba, hoy edificio restaurado. Aquel vaporcito, hoy desaparecido, que se llamaba Adriano (I y II) que nos llevaba a Cádiz surcando la bahía, ha sido sustituido por un moderno “catamarán”. Las calles Luna, Larga, Cielo, Pedro Muñoz Seca, Palacios, Ganado… Esta última me llevaba al colegio. Cada lugar tenía una historia que contar, y cada historia me reconectaba con mi pasado de una manera profunda y reveladora.

El contraste entre el ayer y el hoy es evidente, pero en mi corazón el Puerto seguía siendo el mismo: el lugar donde di mis primeros pasos como maestro, donde aprendí tanto de mis alumnos como ellos de mí, y donde forjé las relaciones con mi esposa, matrimonio que ha resistido la prueba del tiempo.

En resumen, regresar a tu primera escuela como maestro ha sido un viaje emocional. Ya había visitado otras 2 veces el Puerto, pero con otros objetivos, la primera a su feria de abril y la otra disfrutando de 15 días en sus magníficas playas. Ha sido esta vez la que me ha permitido reconectar con mi pasado, revivir y reflexionar sobre la que fue mi profesión, así como apreciar el impacto que tendría mi esfuerzo en la vida de muchas personas.

 Fue un viaje lleno de gratitud, de reflexión y de reafirmación en mi vocación docente. Mi estancia en el Puerto de Santa María no solo me ha permitido ver cuánto ha cambiado, sino también cuánto he cambiado yo. Fue un recordatorio de que, aunque los años pasen y las cosas cambien, las experiencias y los recuerdos humanos perduran, dejando una marca imborrable en nuestras vidas.

Carmen y yo, agradecemos a la familia "Felipe Pérez de la Lastra" portuenses, amigos y él compañero también jubilado, que se desvelaron con su compañía en hacernos la estancia allí más grata.


Puerta Principal "Hospitalito"
Colegio "Hospitalito"



martes, 15 de octubre de 2024

APTITUDES Y ACTITUDES

 

Comportamientos humanos

     Nunca debemos de confundir la aptitud y la actitud. Actitud y aptitud son palabras que habitualmente se confunden, dado que se parecen mucho, fonética y gráficamente, solamente cambiando una letra. Además de esto, ambos términos suelen ir de la mano, siendo difícil, a veces, ver la línea entre lo que se entiende qué es una actitud y lo que se entiende qué es una aptitud.

A grandes rasgos, cuando hablamos de una actitud nos referimos al comportamiento o tendencia de una persona para hacer frente a situaciones diversas, es decir, tiene que ver con aspectos de personalidad, de temperamento. En cambio, cuando nos referimos a aptitud nos referimos, básicamente, a sus habilidades o destrezas.

Aptitud es la cualidad o don innato de una persona para desarrollar una actividad o profesión, pericia, destreza etc; sin embargo, actitud es el comportamiento de un individuo ante diferentes contextos, como el laboral, educativo, personal, familiar o social. Representa la predisposición de un individuo para responder de manera responsable.

Cuando hablamos de la actitud de alguien nos estamos refiriendo a la predisposición de ese individuo para responder ante situaciones de forma consistente; es decir, nos referimos a un aspecto de su personalidad, a su tendencia más o menos natural de mostrarse ante diferentes contextos, como el laboral, el educativo, el personal, el familiar, o el social…

Así pues, la actitud de una persona tiene que ver con su forma de actuar ante cualquier circunstancia. En el contexto laboral o educativo, la actitud de una persona es un factor muy importante para tener un buen rendimiento, además de contribuir a un buen ambiente de trabajo.

Como hemos indicado antes, la palabra “actitud” hace referencia al temperamento de una persona, es decir, se refiere a características de personalidad de un individuo. En cambio, con “aptitud” hacemos referencia a sus capacidades en tanto a conocimientos tanto teóricos como prácticos, que posee el individuo. Las diferencias entre ambos términos son muy claras cuando se usan en contextos laborales. Por ejemplo, estando en el trabajo, decimos que una persona muestra una buena actitud cuando posee una personalidad responsable, entrega los informes a tiempo, tiene una forma de relacionarse con los demás que no genera conflictos, es amable, sabe comportarse estando en una reunión; es decir, el trabajador con buena actitud laboral es una persona que posee unas características de personalidad agradables para el funcionamiento de la empresa.

Conocer la diferencia entre aptitud y actitud puede ser útil en ámbitos como  una entrevista de trabajo. Si te preguntan por tu aptitud, se están refiriendo a tus conocimientos, tu capacidad, si eres la persona adecuada para ese puesto laboral; si dan más importancia a la actitud, significa que valoran que el candidato muestre una buena predisposición y estado de ánimo, un comportamiento positivo y proactivo, ganas de aprender y mejorar.

   De hecho, más allá de las habilidades y los conocimientos, muchos entrevistadores prestan atención también a  la personalidad de la persona entrevistada:   consideran que no se trata solo de tener aptitud (capacidad, conocimientos), sino de la actitud (disposición de ánimo, motivación,  agallas, coraje).

Por supuesto, priorizar una u otra dependerá de cada persona o empresa y todas aspirarán a contratar el perfil del candidato perfecto: máximo de aptitud y de actitud.

Muy importante sería la persona en la que se conjugasen ambos comportamientos, pero eso es, a veces, muy raro. Como maestro que fui, siempre valoré más la persona con actitudes que la poseedora solamente con aptitudes, ya que esta última se confía mucho en ella misma olvidándose de que todo requiere esfuerzo, motivación y empatía en lo que realizas.


domingo, 15 de septiembre de 2024

El lenguaje de las manos

 

Las manos también hablan

 






El lenguaje de las manos es una forma de comunicación no verbal que se utiliza ampliamente en diferentes situaciones. Esta comunicación puede incluir gestos, movimientos y posiciones de las manos para transmitir información, emociones o intenciones. El lenguaje de las manos es una herramienta poderosa en la comunicación, permitiendo a las personas expresar y comprender información de manera más completa y efectiva, incluso en ausencia de palabras habladas

Según los expertos en comunicación, las manos también hablan. Y es que nosotros lo hacemos con ellas al querer acompañar o enriquecer nuestro mensaje, transmitir emociones, separar partes del discurso, etc. Es decir, el lenguaje de las manos tiene múltiples significados que podemos descifrar. Cuando hablamos, la mayoría de las veces lo hacemos gesticulando con las manos y con otras partes del cuerpo. Los buenos oradores utilizan sus manos para enriquecer su discurso o para generar mayor confianza entre sus oyentes.

En este artículo, nos centraremos en el lenguaje de las manos, entendiéndose este como todos aquellos gestos que hacemos con las mismas para acompañar nuestras conversaciones y diálogos, descubriendo sus funciones más destacadas y algunas de sus posibles interpretaciones.

Las manos nos ayudan mucho a enriquecer el mensaje. Así, nos sirven para ilustrar y aportar información extra al mensaje que queremos transmitir.

Si nos fijamos, tanto políticos como presentadores, actores u oradores utilizan especialmente sus manos a la hora de hacer discursos o presentaciones. Lo hacen para enfatizar alguna parte de su discurso o para transmitir algún tipo de mensaje complementario que, si conocemos el lenguaje de las manos, sabremos descifrar.

De esta forma, los gestos que utilizamos con las manos no son meras descargas energéticas; cada uno de ellos tiene un significado y función. Según los expertos en este ámbito, las interpretaciones acertadas que podemos dar serían las siguientes:

Mostrar las manos:

Cuando las manos se exponen al público, se genera una mayor confianza, así como una muestra de honestidad y transparencia, En cambio, las manos ocultas en los bolsillos, por ejemplo, o detrás de la espalda, inspiran menos confianza.

 Cerrar las manos;

Cerrar la mano y apuntar con el dedo es uno de los gestos más desagradables posibles, comparable con un golpe simbólico a quien se señala. Además, añade, “el puño cerrado puede ser catalogado como muestra de hostilidad.”

Tocarnos la cara:

Llevamos la mano a la cara (a los ojos, boca, nariz, cuello) podrían relacionarse con la duda, la incertidumbre y la falta de seguridad. También pueden tener relación con ocultar información, de forma consciente o inconsciente, o ansiedad.

Palmas hacia abajo:

Colocar las palmas hacia abajo con los dedos enderezados es un gesto que impone autoridad a los interlocutores. También pueden indicar desafío o dominación. Así que cuando una persona emite este gesto mientras habla, es posible que indique que no va a ceder.

Manos en la espalda:

Colocar las manos en la espalda en general muestra una gran dosis de confianza en uno mismo. También puede sugerir que la persona está a la espera de algo o que tiene expectativas en relación a algo.

Agitar las manos:

Agitar las manos al hablar se utiliza para dar énfasis a lo que dices. En general, se trata de un gesto autoritario. Puede significar también que la persona que lo emite ha tomado una decisión (y que es probable que no la cambie).

Frotarse las manos:

Otro gesto típico del lenguaje de las manos es el que implica frotárselas. Cuando juntamos y apretamos las manos estamos intentando mantener el control, ya que nos encontramos nerviosos o incómodos. Se trata, en cierta manera, de decirnos a nosotros mismos: “todo irá bien“. En cambio, tener las manos juntas con los dedos entrelazados denota ansiedad y frustración.

Manos en las caderas:

Colocar las manos en las caderas es un gesto que puede confundirse con hostilidad, pero la mayoría de veces implica una posición de alerta. Esta posición de las manos (y del cuerpo) también puede ser entendida como una demostración de autoridad, superioridad, firmeza o control de la situación (por ejemplo, se trata de un gesto típico de militares).

Manos en los bolsillos:

Denota pasotismo, timidez… en resumen, que no tienes muchas ganas de conectar con la otra persona.

 Poner la mano en la nuca: 

    Llevar la mano a la nuca demuestra una situación abatida de fracaso e indecisión, algo que en público no solemos permitirnos.

La mano tocando la parte inferior de la cara: 

El dedo índice sobre un diente delantero inferior, la boca ligeramente abierta, o un dedo bajo el mentón, son signos que suelen significar perplejidad.

    Por último: Las manos pueden tocar, acariciar, sentir, agarrar, sujetar, manipular, pueden aplaudir, abrazar, trabajar, escribir, temblar, sudar, partir el pan, pueden también pegar, arañar. Unas manos privilegiadas pueden crear arte tocando un violín o piano, escribiendo un buen libro, o pintando un majestuoso cuadro.

 

Vicente Aleixandre (poema a las manos)

 

Mira tu mano, que despacio se mueve,
transparente, tangible, atravesada por la luz,
hermosa, viva, casi humana en la noche.
Con reflejo de luna, con dolor de mejilla,  con vaguedad de sueño
mírala así crecer, mientras alzas el brazo,
búsqueda inútil de una noche perdida,
ala de luz que cruzando en silencio
toca carnal esa bóveda oscura.

No fosforece tu pesar, no ha atrapado
ese caliente palpitar de otro vuelo.
Mano volante perseguida: pareja.
Dulces, oscuras, apagadas, cruzáis.

Sois las amantes vocaciones, los signos
que en la tiniebla sin sonido se apelan.
Cielo extinguido de luceros que, tibios,
campo a los vuelos silenciosos te brindas.

Manos de amantes que murieron, recientes,
manos con vida que volantes se buscan
y cuando chocan y se estrechan encienden
sobre los hombres una luna instantánea.


jueves, 15 de agosto de 2024

PERCEPCIONES DE VERANO.

 Desde mi pueblo.


Está agonizando la tarde, veo desde el patio de mi casa en San Román como el sol diabólico de primeros de agosto proyecta sus últimos trallazos de combustión en las casas más altas que visualizo desde mi patio, antes corral. Este sol, un día más, habrá lanzado sus rayos sobre las cepas del viñedo próximas al pueblo acelerando la maduración de sus frutos, frutos que próximamente serán recolectados para obtener los mejores caldos que harán su presencia, algún día, en nuestras mesas.

Está casi anocheciendo, me percato del silencio que me inunda. A veces, este silencio es interceptado por el ladrar de un perro próximo a mi casa, al que inmediatamente le contestan otros desde más lejos. No entiendo muy bien ese comportamiento de réplica animal, tal vez sea como una manifestación de propiedad del entorno de cada uno. Seguro que este silencio se extinguirá en los próximos días como consecuencia de la cercanía de las fiestas patronales.

Después de cenar en familia, el calor tan sofocante me invita a volver a salir a ese íntimo patio. Patio que cada zona me evoca recuerdos de aquel antiguo corral y de mis antepasados ya desaparecidos. En cada rincón quiero ver la silueta de mis difuntos padres afanándose en las tareas propias del corral de entonces, casi todas declinaban en la atención que prestaban a los animales domésticos que nos acompañaban: gallinas, mulas, caballo, burro, cerdos etc. El panorama ha cambiado en parte, ya no conviven con nosotros animales domésticos, si pájaros de todo tipo que invaden mi higuera, dando buena cuenta de los higos que comienzan a fructificar. He dejado en este antiguo corral con nostalgia y por sentimiento aquellos antiguos locales que bordean el patio como la panera, cuadras, cochera etc. como recuerdo de otros tiempos que ya no vuelven. Miro a la bóveda celeste y me impresiona verla surcada por estelas blancas como de humo, son huellas que dejan las rutas de los actuales aviones comerciales que surcan sobre nuestro pueblo. Los vencejos también surcan el cielo sin parar capturando los molestos mosquitos    .

Esto es, en definitiva, el verano en los pueblos. Gente que vive en él todo el año y que convive con gente que regresamos por vacaciones. Creo que ese contacto o comunicación anual entre ambos es enriquecedor. Tal vez para algunos sea tan sugerente pasar unas vacaciones en la playa o un viaje a cualquier parte, pero somos muchos los que elegimos pasar un tiempo de las vacaciones en el pueblo que nacimos y nos vio crecer, aparte de la tranquilidad que nos ofrece nuestro pueblo, tanto para jubilados, así como activos de espíritu apretado por los rigores del trabajo. El descanso en un pueblo puede parecer un tópico o algo demasiado mitificado, pero realmente el que viene a veranear sabe lo que busca y lo que quiere.

    Cuidemos pues nuestros pueblos, démosles ese valor que atesoran y conservan sus gentes, porque al final, donde están los orígenes muchas veces está la esencia verdadera de lo que somos y de lo que verdaderamente vale la pena. Todo es enriquecedor, viajar lo es y mucho, pero reencontrarse en tu pueblo, sí tienes la suerte de tener uno, es el mejor modo de saber quién eres realmente y cambiar un poco los aires del lugar donde resides habitualmente. 

¡Bienvenido seas en verano a TU PUEBLO!

    Mientras tanto, queridos paisanos y amigos, quiero pasar muchos veranos calurosos como el actual en nuestro pueblo. Ya he reservado mesa y cama para el año que viene.  Espero veros a todos, así que tenéis que cuidaros, en especial los que visteis aquí conmigo la primera luz allá por los años cuarenta.

¡FELIZ VERANO! 


lunes, 15 de julio de 2024

Las abuelas de antes.

  Abuelas de aquel ayer

 







Con todo mi cariño, a todas las abuelas sanromaniegas.

Hoy me vais a permitir que abra la puerta de mi memoria con la llave de mi corazón para radiografiar una pequeñísima parte del pasado donde vivían aquellas mujeres que eran nuestras abuelas, poseedoras de valiosos tesoros, entre ellos: la ternura, la sabiduría y experiencia. Valores estos que, lamentablemente, una buena parte de la sociedad actual ha olvidado o se niega a heredar. Desempeñaban en tiempos pasados, un papel fundamental en la familia y la comunidad

Me imagino la infancia que tuvieron aquellas mujeres, la que iría al colegio solo lo justo hasta aprender a leer y a escribir lo más elemental, aparte de las cuatro reglas, la que dormiría en un colchón de lana acompañada de una o varias hermanas, la que a la hora de comer metería la cuchara en un único recipiente junto con las del resto de  la familia, la que iría a por agua al caño, la que antes de cumplir los diez años ya ayudaba a su madre en las tareas de aquel hogar, de entonces, carente de todo tipo de electrodomésticos, la que desde pequeña le enseñaron a arrancar matas de garbanzos y ayudar en la era a sus padres, la que aprendió a hilvanar y a zurcir remiendos, la que para lavar la ropa tenía que ir al arroyo, la que falleció sin conocer el mar, la que nunca supo que al casarse existía “el viaje de novios”, la que con mucho esfuerzo llegó a tener un papel que la hacía propietaria de un techo, la que sacó adelante junto a su marido a sus hijos, que eran muchos en aquella época, dándoles a todos una cultura que ella no pudo tener, la que trabajó durante toda su vida sin horas, sin vacaciones, sin darse de alta en la seguridad social, ni obtuvo una jubilación justa ante tanto esfuerzo, y entre otras cosas, y esta es la más importante, la que respetó a sus padres y abuelos a los que asistió hasta su muerte.

Abuelas como las de aquel tiempo que lo dieron todo por la familia mientras fueron útiles, transmisoras de sabiduría y experiencia además de dar sabios consejos, apoyo emocional, e incluso económico para mantener a la familia unida.

Tristemente, para una parte de la sociedad, el cuidar a nuestros mayores es una limitación de libertades a su ocio, a su vida fácil, olvidándose de que esa abuela ya no puede ayudar y ahora tiene que ser ayudada.

Mientras tanto, aquellas abuelas en su soledad, la más infame de todas las compañías, les quedarán todavía cariño por repartir, lo que ya no les quedarán es el cariño económico porque lo fueron repartiendo ayudando con sus ahorros a los hijos y nietos cuando estaban en apuros. Antes de morir esperaban cada noche el beso de buenas noches de sus hijos, o sus llamadas, pero ellos estaban tan ocupados que no tendrán tiempo ni para esto.

Una persona alcalaína, ya fallecida, a la que yo tuve mucho aprecio y estima me dijo un día: la soledad es mala, pero la soledad en compañía es mucho peor. Se refería a esa soledad que nuestros mayores viven dentro de una familia que los margina, tratándolos como un trasto viejo.

Las personas mayores merecen vivir una vejez placentera, rodeadas del respeto y cariño de sus familiares evitando a toda costa su aislamiento. Ellos y ellas, nos demostrarán su agradecimiento con un gesto, o con una gratificante pero muda mirada, cuando perciban la dulce caricia de una mano y la pausada voz de quién les hable empleando un tono cariñoso. Son pequeños detalles que a los mayores les gusta.

En resumen, las abuelas de antes eran guardianas de tradiciones, portadoras de historias y fuente de amor incondicional hacia sus nietos. Siempre es fascinante aprender de su legado.

sábado, 15 de junio de 2024

Demasiadas Leyes Generales de Educación.

   

Falta de consenso en educación


La educación en España está regulada por un conjunto extenso y complejo de leyes y normativas que, no siempre, buscan garantizar la calidad y la igualdad en el acceso a la educación. Sin embargo, existe un debate constante sobre si hay un exceso de legislación en este ámbito. Los maestros no terminábamos de implantar las normas y metodologías de una ley cuando llegaba otra precipitadamente. En algunos momentos dudábamos cuál era la que regía ese año, pues se superponían en el tiempo

Tal situación dislocaba a padres, alumnos y maestros. Hacer programaciones era una labor ingrata y se daba más preferencia que enseñar. Objetivos con variada gama y nivel, conceptos, procedimientos, actitudes, criterios de evaluación y calificación etc.

Sirva como ejemplo cronológico las distintas leyes de educación de estos últimos años: 

Ley General de Educación de 1970 del ministro Villar Palasí,.la popular E.G.B. Todos los maestros de mi época o generación vivimos el surgir de esa revolucionaria transformación progresiva de esa ley de educación, y digo revolucionaria porque aprendimos y aplicamos las matemáticas modernas, aquellas de conjuntos, de diagramas de Venn, uniones, intersecciones, aplicaciones. Primaba en este sistema el desarrollo de las capacidades de raciocinio, pero después se comprobó, poco útiles para comprar y vender en las tiendas y echar las cuentas de la vida diaria..

Después de aquella revolucionaria ley vinieron otras: La LOECE (1980) del ministro Otero Novas. La LODE (1985) del ministro José María Maravall. La LOGSE (1990) del ministro Javier Solana. la LOPEG (1995) del ministro Gustavo Suarez Pertierra. La LOCE (2002) de la ministra Pilar del Castillo. La LOE (2006) de la ministra María José Segundo. La LOMCE (2013) del ministro José Ignacio Wert y la LOMLOE (2020) de la ministra Isabel Celá. Y así continuaremos. Las tres últimas no me han afectado por jubilación.

Todos estos cambios, con tanta frecuencia, no beneficiaron mucho a la enseñanza, casi todos motivados por un interés político. Si cambiaba el partido político que gobernaba, había que justificarse con una nueva ley, y así cada 4 ó 5 años aparecía una nueva ley de educación. Hubiera sido más conveniente haber valorado cada reforma educativa en un tiempo prudencial y corregir los fallos detectados antes que promulgar una nueva. Los políticos de uno y otro bando anteponen motivos electorales antes que el beneficio a la educación. Sería conveniente consensuar entre partidos para llegar a pactos de estado que beneficiaran el bien común de la ciudadanía. Con la educación no se juega.

El informe “PISA” es una evaluación trienal realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En el último informe España no ha salido muy bien valorada. Este informe mide el rendimiento de los estudiantes de 15 años en tres áreas clave: lectura, matemáticas y ciencias. Una de las críticas más comunes es la frecuente modificación de leyes educativas con cada cambio de gobierno. Esto genera inestabilidad en el sistema educativo y confusión entre docentes, estudiantes y familias

Lo que no debe cambiar con ninguna ley es aprender a leer y escribir en toda su extensión.  Podíamos decir que ambas son como una llave maestra que abre la puerta al conocimiento.

Leer con una dicción y entonación adecuada, comprendiendo cada expresión y cada giro a través de comentarios de textos adaptados a los niveles correspondientes. Decir lo mismo de diferentes maneras, sustituir por sinónimos, buscar antónimos. Trabajar los textos para sacar el grano de la paja, en una palabra, resumir captando el mensaje de lo que leemos. Hay que potenciar en el niño el comprender lo que lee y que sepa expresarse tanto oral como por escrito.

Los primeros cursos de Educación Primaria deben servir para construir los cimientos sólidos de futuros aprendizajes. No hay que inventarse tantos términos y sí profundizar en la práctica de lo fundamental. 

Conclusión:

La educación en España tiene varios retos y  desafíos significativos que superar, como los resultados académicos por debajo de la media de la OCDE, la alta tasa de abandono escolar y las desigualdades socioeconómicas y regionales. La percepción pública es en general positiva respecto al profesorado. Sería beneficioso enfocar esfuerzos en la reducción de desigualdades, potenciar la Formación Profesional, así como innovación pedagógica y la formación continua de los docentes.