Con desencanto y mucha desilusión revisamos esta segunda reivindicación, ante la pronta desaparición de nuestro patrimonio histórico y cultural que representa el Pórtico del antiguo Monasterio benedictino de San Román, también llamado posteriormente “Casa Prioral”: antiguo Priorato del Monasterio Benedictino de Valladolid. En otro artículo en este blog del año 2007, correspondiente al actual servidor “blogspot” a fecha febrero 2009 y tercera página, reivindicábamos su restauración inminente. Después del paso de dos años la situación de su estado es caótica: balconada desvencijada, con los capiteles a la intemperie, dando todo la sensación de haber ocurrido allí un bombardeo, o un abandono histórico-cultural propio de un país tercermundista. Ante esta grave situación cabe preguntarnos ¿quién es el culpable de tal situación? Yo me atrevo a responder que todos. - En primer lugar los vecinos que demostramos total pasividad ante tal agravio histórico y cultural. Alguno me respondería: ¡Eso no nos da de comer! Efectivamente que no es nada material, como tampoco nos saca de la crisis el Museo del Prado, aunque nuestra satisfacción es potenciarlo con más obras. "Es nuestro deber, orgullo y responsabilidad transmitir y legar a futuras generaciones nuestro Patrimonio Artístico, al menos en idénticas condiciones que nosotros lo recibimos" - Nuestras autoridades municipales. No dudo que el actual alcalde y los dos anteriores, que le precedieron, hayan emprendido buenos proyectos y mejoras en viales y servicios que les agradece el pueblo; sin embargo, todos han cerrado los ojos ante el proyecto de restauración del citado monumento. Ha sido un proyecto negro y olvidado.
No puede haber excusas de que pertenece todo el edificio a entidades privadas, tal vez desde el periodo de la "Desamortización en España". La legislación española contempla estos casos de negligencia y abandono en su mantenimiento y conservación de monumentos culturales en manos de entidades privadas. - Por último el resto de políticos, tanto nacionales como autonómicos ¿Es que un pueblo, por muy pequeño que sea, no tiene el derecho a mantener sus vestigios culturales?
Rastreando por Internet a la búsqueda de algo importante sobre San Román de Hornija , mi pueblo, he encontrado algo interesante, que hace alusión a todo este abandono. Se trata de un artículo que escribe en su “blog”, el historiador, D. Rafael González Rodríguez, con fecha de publicación de julio de 2008 y cuya dirección es: http://masvalevolando.blogspot.com Agradezco la autorización del autor para hacer la transcripción de su artículo e imágenes en este blog de “San Román de Hornija en el tiempo”. Así mismo, también agradezco como sanromaniego la preocupación y denuncia que manifiesta él ante tal monumento.
Ecos Visigodos y Mozárabes desde San Román de Hornija La ruina del patrimonio SAN ROMÁN DE LA HORNIJA: CRÓNICA DE LA DESOLACIÓN Por Rafael González Rodríguez

San Román de la Hornija es una pequeña localidad situada a unos 10 km. de la ciudad de Toro, a orillas del río Hornija, que junto el Duero y el Bajoz riegan su fértil vega. La población estuvo integrada tradicionalmente en el alfoz toresano, pero en la actualidad, desde el punto de vista administrativo, queda englobada dentro de los límites de la provincia de Valladolid en la comarca del Bajo Duero.Su iglesia es un edifico de considerables dimensiones para lo menguado de su parroquia (434 habitantes). Se trata de un templo de una sola nave y torre a los pies, construido en ladrillo, tapial y piedra, cubierto con bóvedas de arista y cañón con luneto sen la capilla mayor. En el exterior se adivina una inscripción, probablemente del siglo XIII, en el lado de la Epístola
En el interior se encuentra una pequeña capilla convertida en insólito museo funerario del rey Chindasvinto, donde se exhibe su presunto sarcófago de mármol, junto con un curioso osario que recogería los restos del rey visigodo y los de su esposa Reciberga. Las fuentes visigodas isidorianas aseguran que el rey Chindasvinto fue sepultado en la iglesia-monasterio de Hornija, que él había construido desde sus cimientos. Una tradición benedictina precisa que el monasterio, dedicado a San Román, monje benedictino, habría sido fundado por San Fructuoso, el gran patriarca del monacato berciano, en el siglo VII con el patronazgo de Chindasvinto. El epitafio del rey escrito por Eugenio de Toledo, le define como: "impío, injusto e inmoral", aunque en Hornija se muestra otro epígrafe moderno en mármol negro, con su correspondiente traducción al castellano, de la elegía fúnebre dedicada a Reciberga.

Adosada al muro sur de la iglesia se encuentra la antigua casa prioral, modesto palacete del siglo XVIII que hasta hace dos años, según cuentan los vecinos, se encontraba en pié, aunque decrépito, y que en reciente visita (junio de 2006) presenta un estado muy lamentable de ruina y abandono, con grave peligro de desplomarse totalmente para convertirse en puro recuerdo. Para la construcción de los soportales de este viejo caserón se aprovecharon como apoyos cinco magníficos fustes monolíticos marmóreos, de desigual sección, acompañados de sus correspondientes capiteles y basas de diversa calidad y cronología. Dos de los capiteles son de tradición toscana y de inferior factura, mientras que sus otros tres compañeros, corintios de probable filiación mozárabe, resultan impresionantes por su soberbia decoración. Su diseño y tradición iconográfica, de raigambre bizantina, se ha puesto en relación con otros modelos equiparables de diversas construcciones asturianas y mozárabes.
Según nos comenta la amable persona encargada de enseñar el templo y el museo a los visitantes, el solar de la casa prioral está en manos privadas y su futuro inmediato es incierto. Desprovisto de la protección de su tejado y con buena parte de la balconada corrida y soportal desplomados, las inclemencias del tiempo darán buena cuenta de su frágil estructura. Todo hace pensar en un desenlace dramático para este emblemático edificio en muy poco tiempo, independientemente de que sea inexcusable asegurar la vigilancia, protección y conservación de los restos altomedievales. Su rehabilitación y puesta en valor proporcionaría un espacio interesante para uso público. Sirvan estas líneas y fotos como llamada de socorro y denuncia para una urgente intervención. La iglesia parroquial fue declarada BIC con fecha 11/03/1999. Ignoramos el grado de protección que se otorgó a los restos del edificio anexo.
I. Publicado por Rafael González Rodríguez en 7/07/2008 05:03:00 PM Trascripción hecha desde su blog: