sábado, 20 de diciembre de 2014


LA NAVIDAD de 2014


La ilusión de la Navidad


Querámoslo o no, la Navidad ya está de nuevo con nosotros. Este blog: “San Román de Hornija en el tiempo” se deja también atrapar por ese encantador espíritu de estas fechas.

La palabra Navidad etimológicamente significa nacimiento, para los que somos cristianos conmemoramos la venida del Mesías, hombre revolucionario en la época que le tocó vivir, que traía con su estilo de vida nuevas formas y valores humanos, entre los que destacaba el amor a los demás. 

 La Navidad es un momento de familia, paz, amor, diversión y, sobre todo, de ilusión. Ilusión de los más pequeños de la casa por ese momento. Como recuerdo la forma de celebrar la Navidad cuando yo era un niño. Toda la familia en Nochebuena reunida alrededor de aquella lumbre, con más leña al fuego que otros días ya que la velada de esa noche se prolongaría algo más, cantando algún villancico y escuchando alguna anécdota de nuestros abuelos. Todo era sencillo, lejos del consumismo actual, algo de turrón y algún fruto seco, pero los niños respirábamos en esa noche, larga para nosotros, una ilusión especial.

Actualmente vivimos la Navidad bajo un prisma excesivamente consumista y se dirige nuestra sociedad por malos derroteros. Hemos perdido un poco el horizonte de nuestra vida, ahora consideramos como principal premisa de vida “el dinero” y nos movemos a su alrededor con ese nuevo estilo de vida de todo por aquél. Todos sabemos que el dinero es necesario para hacer frente a todas nuestras necesidades, que no son pocas en época de crisis, pero nos referimos a ese afán de algunos por enriquecerse fácilmente. Estos comportamientos crean una dependencia hacia el dinero, que los individuos que lo sufren no se sacian nunca y en consecuencia se convierten en infelices y esclavos de él, olvidándose de otros valores más humanos: dignidad, solidaridad, respeto, amistad etc.

Ese problema de apego al dinero y al enriquecimiento fácil lo hemos detectado este año y a gran escala en algunos políticos, que en vez de tratar de conseguir, mediante las instituciones, una mejor calidad de vida del resto de sus conciudadanos, consideran la política como una forma de enriquecerse ellos a través de la corrupción.

Creo que las causas habría que buscarlas en una sociedad que ensalza, admira y hasta idolatra al que es capaz de enriquecerse en poco tiempo. Algunos veces por su buena aptitud para los negocios, pero generalmente, y casi siempre, por medios poco lícitos.

Así mismo creo que los roles y objetivos de la educación en escuelas y universidades están fallando y había que revisarlos. La educación debe aprovechar las dotaciones de cada individuo para conseguir un ciudadano feliz, que este satisfecho y realizado con lo que haga, es decir una educación para la felicidad, impulsando en los individuos un espíritu ciudadano de solidaridad hacia los demás, dentro del puesto de trabajo que tengan en esta sociedad.

Con estas reflexiones os deseo: Paz y Amor en esta Navidad y que el próximo 2015 seamos todos un poco más felices.