jueves, 28 de febrero de 2013

La calidad del agua potable de San Román de Hornija


Reflexión sobre el agua de nuestro pueblo



Emprendemos, con el presente artículo de opinión, una reflexión sobre temas actuales que le afectan a nuestro pueblo, así como las necesidades más perentorias de las cuales adolece.   
 
Todos sabemos que con la crisis que nos afecta a toda la geografía española, al menos en unos años, los ayuntamientos y especialmente los del mundo rural han de ser moderados en sus gastos y siempre realizar estos en consonancia con sus ingresos. Organismos como la Diputación y la misma Junta de Castilla y León aportarán cada vez menos para la subsistencia de éstos, es por lo que nuestras autoridades locales velarán por ajustar un presupuesto más austero, limitando otros gastos que se realizaban en épocas mejores.

Dentro de los servicios y carencias que se detectan en nuestro pueblo, citemos como ejemplo: La descalcificación del agua potable, funcionamiento óptimo del Centro Informático, fomentar dentro del Centro Cultural distintas actividades, que podrían ser: Animación a la lectura, libro forum,  representación de obras de teatro, así como otras actividades que mejorarán el bienestar y la calidad de vida de nuestros paisanos, los sanromaniegos que viven allí todo el año.  
Las actividades y servicios antes citados se hacen con dinero para pagar a  un personal especializado. Las que se refieren al Centro Cultural necesitan de monitores o expertos para estimular a los interesados, así como su organización. Sin embargo, consideramos lo más apremiante y urgente el tema de la descalcificación del agua, y sobre ello vamos hoy a reflexionar:
El abastecimiento de agua a nuestro pueblo se lleva cabo desde un pozo no muy lejano al pueblo; aparentemente con agua suficiente para su consumo, pero desgraciadamente con un alto índice de cal. Esta particularidad hace que dicha agua no reúna unas condiciones óptimas de salubridad y con el paso del tiempo esa cal se impregna en cañerías, calentadores de agua caliente, lavadoras, lavaplatos, calderas de calefacción, radiadores y a todo tipo de electrodoméstico., dando lugar a averías constantes así como a una corta vida de ellos.
Nos consta que hay instalada una descalcificadora, aunque falta alguna instalación u obra para conseguir su pleno rendimiento, aparte del coste de su utilización. Creo que sería un buen proyecto su total puesta en marcha y aunque los usuarios o benefactores se nos subiera la cuota por m3 consumido, a la larga amortizaríamos ese incremento: evitando las averías y mayor vida o duración de los aparatos antes citados, sin olvidar una mejora de nuestra salud.
Opino que debe pagar cada uno según consumo reflejado en contador. No sería justo, que una vivienda ocupada por una persona viuda pague lo mismo que una industria bodeguera: “Elias Mora”, “Pintia”, etc.

Esta reflexión es una opinión más de un sanromaniego, que respeta otras opiniones al respecto. Invito a opinar o hablar sobre el tema, haciendo clic en “comentarios al artículo”, que se encuentra en la parte inferior de éste. Claro está, cumpliendo las dos premisas principales de toda persona libre para opinar:
1ª._ Identificarse con nombre y apellidos (nunca de forma de anónimo).
2ª._Opinar sin ofender a nadie, siempre respetando la dignidad de las personas e instituciones.
Todo comentario que no cumpla estas condiciones será anulado por mi servidor de blog.

Pasos a seguir para editar comentarios:
1) Hacer Clic en la parte inferior del artículo en “comentarios”.
2) Ya en el menú de comentarios escribir el texto de opinión en el cuadro blanco llamado: PUBLICAR UN COMENTARIO EN LA ENTRADA, escribiendo vuestro nombre y apellidos al terminar.
3) Una vez escrito el texto de opinión abrir la solapa de: “Comentar como”, elegir la opción: Nombre/URL. Rellenar sólo con vuestro nombre (sin apellidos), dejando el espacio URL en blanco.
4) Por último hacer Clic en publicar.
5) Aparece un pequeño menú donde escribirás los caracteres que veas en dos grupos aleatorios; uno de ellos son números, dentro de la opción: “Demuestra que no eres un robot”, 6) Haces por último clic en Publicar y, si todo está bien, queda reflejado en el blog vuestro comentario. Aunque son muchos pasos, el procedimiento es muy sencillo.

 

sábado, 2 de febrero de 2013

Murga de Carnavales (5)



Murga de los Carnavales de 1945


Hace unos años, concretamente en 1997, un grupo de mujeres se reunía un día a la semana en el Aula de Cultura de San Román de Hornija, dirigidas por una monitora que patrocinaba la Diputación. El tema del curso era: “Un pueblo y su pasado” y cada participante trataba de aportar alguna “murga”o “relación” que recordase. Así editaron un cuadernillo con todo lo que recopilaron.
Creemos que hicieron una labor loable, fructifera y admirable. Dado que los objetivos que perseguimos en este blog son idénticos, trataremos de publicar algunas relaciones o murgas que consideremos interesantes, con el fin de ponerlas al alcance de todos nuestros lectores y así mantener vivo nuestro pasado.

          La canción del Cohete

         


          Atención a todos pedimos
          vecinos de San Román
          escuchen los chascarrillos
          de esta cuadrilla ideal
           No faltamos a nadie
           le diremos la verdad,
           porque entre mozos y mozas,
           siempre hay algo que contar.

           Por eso señores pueden perdonarnos,
           si alguien hay presente que aquí le faltamos
           no creo que nadie tenga que tachar,
           pues somos chavales de conformidad.

           Estos corren de ligero
           como es justo y natural,
           de echarse pronto pareja,
           no llegar a Navidad.

           Olvidando los regueros,
           que entre todos echamos,
           por una maldita bomba
           ha habido quien ha velado.

           Ahora que nosotros no nos enfadamos,
           aunque de pareja hayamos cambiado
           y lo que pedimos es mucha hermandad,
           humor y alegría para este carnaval.

           Después de la Nochebuena,
           como todo el mundo sabe,
           se preparan la jaranas
           a fuerza de beber jarabe.

           Suministramos merienda,
           dirección a las bodegas,
           y con repuesto de cohetes,
           sobrantes de bellotera.

           Así que nosotros con mucha armonía,
           tiramos un coete no con picardía,
           pero el fulminante se nos disparó,
           té cayo al suelo y luego no explotó

           seguimos nuestra ruta,
           sin pedir explicaciones.
           y sin meternos con nadie
           en busca de buen licor.

            Entonces sentimos voces,
            de una casa con bravura,
            faltándonos mucho el dueño,
            por la misma cerradura.

           Salimos con furia sin perder el paso,
           en busca de la jarra y también el vaso,
           cuando regresamos al amanecer,
           en casa, los padres estaban otra vez.

           Aquí vengo a reprenderos!
           nos decía con tesón
           que no toquéis a mi puerta,
           que no es ningún acordeón.

           Entonces ya nuestros padres,
           que ignoraban lo ocurrido,
            -¡cuéntanos lo que ha pasado!
            les damos un recorrido.

           Después ya nosotros no le hicimos caso,
           nos conceptuaron un poco borrachos,
           a pesar de todo se portó muy mal,
           llamamos a casa para deslindar.

           Después de estar en su casa,
           todos están reunidos,
           le dicen al buen señor
           -¡díganos lo sucedido!

           El hombre se vino a buenas
           con muchísima humildad,
           por pratarse de quien sois
           no he querido denunciar.

           Así que nosotros las gracias les damos
           y anden por cuidado por si algún descarado,
           no sea que tengan mucho que sentir,
           les dejamos solos ya por no reñir.

           Dejemos este relato,
           le pedimos que no vuelva
           y verán lo que pasó
           en una tierra de muelas.

           Una mañana temprano
            y hermosa de primavera,
            le pillaron a un fulano
            llenando la cebadera.

           El duende corría, el amo volaba,
           con estaca en mano le amenazaba,
           hasta que, de último, un palo le dió,
           que a los dos segundos del macho cayó.

           Cuando estaba en el suelo,
           puso cara de vejez
           y el amo le repetía:
           vas de cocote en “cal” el juez.

            Ya se vienen para casa,
            sin dejarle un paso atrás,
            se encuentran con un cuñado,
            que venía de azufrar.

             El cuñado entonces muy disimulado,
             no pregunta al otro por lo que ha pasado,
             hasta que después se vino a enterar
             que pagó las mulas a estilo azafrán.

              Cuando entran en “cal” juez
              estas palabras le dijo:
              “Yo no lo siento por mi,
              pero si por la mujer y mi hijo”.

            Se presentó su mujer
            un poco atemorizada:
            ¡ay! no le procesen
            que seré una desgraciada.
  
             La mujer dijo al marchar:
             -no quiero que ésto vuelva a pasar,
             porque si así ocurre le saldrá muy mal,
             le dejaremos sólo aquí en San Román.

            Pasamos a otra historia,
            más chocante que ninguna:
            Los mozalbetes del pueblo
            se perdieron con las mulas.

            Y era en el mes de Abril,
            día claro, por fortuna,
            salieron desde los “Hoyos”
             a dar agua a la “Laguna”.

            En el monte se despistaron,
            y todos corrieron y agua no encontraron,
            hasta que por suerte vieron un pastor,
            que les puso en el camino con discreción.

            Dirección a los majuelos,
            regresaron sin dar agua,
            por el temor de su hermano
            que al más bajo le pegara.

            Tú temerás a tu hermano,
            y yo temeré a mi padre,
            pues lo más fácil será
            que estrenemos los ramales.

            Pero estos muchachos ya no volverán
            a dar agua al monte sin necesidad
            porque en toda la tarde pudieron enganchar
            y llevaron mal rato a fuerza de llorar.

            Aquí ya nos despedimos
            del pueblo alegre y formal,
            nos darán el bollo y vino
            que se seca el paladar.

            Las gracias damos al espectador
            y si hemos faltado, pedimos perdón.
            ¡Viva esta cuadrilla y su buen humor!
            ¡Que viva la copla y su director!






Letra: Clementina Cabezudo
Año que se cantó: 1945