miércoles, 14 de septiembre de 2011

EL CABALLO DE ESQUETE


El caballo de Esquete




Caballo de  Pepe Esquete  en la exposición
 Ya hace tiempo que sentí la tentación de incorporar a mi blog un artículo sobre este equino símbolo de Toro y su comarca. Al principio me detuvo su publicación al considerarlo un icono de Toro y fuera de los límites de San Román que es lo que más nos preocupa. Hoy reconsideramos el tema y tenemos las siguientes razones muy poderosas en cuanto su inclusión aquí:
1._ De índole geográfico: El caballo de Esquete, no solamente fue un símbolo para Toro también para su comarca. Allí se hacían arreos de tiro y monturas para todos los pueblos limítrofes, incluido San Román.
2._ La vinculación de sus propietarios a nuestro pueblo: Pepe Esquete se casa en San Román con Milagros Gil Seco, nacida en nuestro pueblo, que a la muerte de Pepe decide su donación a la Fundación González Allende.
3._ Honrar la memoria de José Esquete, último propietario de dicho caballo, personaje carismático y de buen humor.


 PEPE ESQUETE (1921-2002)

Antes de hablar del famoso caballo lógicamente hablaremos sobre su último propietario Pepe: Guarnicionero en tercera generación, realizaba todo tipo de aperos de labranza, así como todos los accesorios en cuero que requería un buen caballo bien enjaezado.
Pepe y su caballo
Persona muy popular y querida en Toro, su pueblo. Había sido jugador de fútbol en la mítica UDT. Fue un hombre de muy buen humor. Recuerdo, en mi etapa estudiantil en Toro, la visita familiar a su  tienda–taller; allí se respiraba siempre un ambiente de buen humor: chistes y anécdotas propiciaban un ambiente distendido y agradable, siempre presidido por el majestuoso corcel, que tal vez actuaba como un incitamiento a ese ambiente. Son muchos los chascarrillos y anécdotas que él contaba, sirvan de ejemplo las siguientes:
Un día, al entrar en su tienda, llegó una señora de San Román con sus dos hijas y le dice a Pepe Esquete:
- Esta es la pequeña y esta es la mayor.
Pepe la responde.
-  Pues mire, aquí a la mayor la llamamos “Colegiata”.
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Otras veces se ponía a la puerta de su tienda y cuando pasaba gente por la otra acera les decía:
-  ¡Oiga! ¿Me puede decir cuál es la acera de enfrente? Es que me tienen loco, los de allí me dicen que es esta y los de esta que aquella.


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Otra mañana le preguntaron gente que venía de un pueblo:
- ¿Hoy abren las tiendas en Toro?
Él respondíó:
- No, pero yo si la voy a abrir. Lo que pasa es que los de este pueblo, como son muy envidiosos, en cuanto vean la mía abierta ya verá como abren todos.


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Ha protagonizado infinidad de anécdotas y bromas, aunque el blanco de sus inocentadas  o bromas casi siempre era su esposa Milagros: hacerla subir al famoso caballo, en el escaparate de la tienda, encender la luz y dejarla allí encima, a la hora que las familias paseaban por la puerta del Mercado. O el timo o engaño a que la sometió: apareció en casa con una torre de cazuelas diciéndola que le habían tocado en una tómbola y más tarde su esposa se percata que  eran las de su cocina, que él previamente había  bien atado por tamaños, etc.

HISTORIA DEL CABALLO:

De cartón piedra y tamaño normal, esta imitación equina fue heredada por José Esquete de su padre, y su padre de su abuelo. Una familia del gremio de guarnicioneros, oficio hoy desaparecido  por causa  de la mecanización en las tareas agrícolas. La tracción animal ha dado paso a modernos tractores. Los animales de tiro han desaparecido, sin embargo el caballo de Esquete continúa recordando con nostalgia otra época y otros gremios ya desaparecidos.
El célebre caballo de Esquete llego a Toro, hace aproximadamente un siglo, procedente de una guarnicionería de Valladolid.    De hecho, el popular “caballo de Esquete”,  una figura de bulto redondo y tamaño natural, de 198 por 240 centímetros, y crin y cola
Pepe con su caballo en su primitivo taller.
de cerdas naturales, fue utilizada por José Esquete Ucero y su padre como expositor de monturas y demás aperos de monta en la tienda taller que tan acreditados guarnicioneros regentaron en la calle Puerta del Mercado de Toro, llegándose a convertir en el símbolo de dicho establecimiento.

Talla ecuestre tan popular desfiló en las carrozas de las fiestas de San Agustín de los años 50. Antiguamente todos los 10 y 25 de cada mes había en Toro famosas ferias de ganado y la familia Esquete sacaba a la puerta de la tienda el famoso maniquí equino, perfectamente enjaezado con  monturas realzadas con repujados preciosos.

Participó en las antiguas ferias del Campo de Madrid, exponiendo artículos de monta. Contaba Esquete que montura que se le ponía, se vendía al momento.  
 
El paso del tiempo trae la pérdida de distintas profesiones y esto le ha ocurrido a la guarnicionería de la saga “Esquetes”. Pepe y Milagros, comerciantes muy avispados, supieron sobreponerse a este fenómeno y la tienda de aperos para la labranza la transformaron en juguetería. Tal trasformación dejaba también en desuso y sin sentido el famoso equino de cartón. Cuenta su esposa Milagros que fueron muchos los coleccionistas que acudieron a Toro ofreciéndoles buenas ofertas, pero Pepe siempre quiso que el caballo se quedara en su ciudad, sobre todo por los niños, porque no creo que haya quedado ningún niño de Toro sin haberse subido a tan singular cabalgadura.
 
La popularidad del caballo ha hecho que los toresanos siempre le han puesto de punto de referencia de muchas expresiones y modismos populares. Así se dice:
“Comes menos que el caballo de Esquete  ….”   “Es más lento que  el caballo de Esquete …. “ "Hace reír hasta al caballo de Esquete… “
Todo ello hizo que Pepe Esquete, antes de morir, mostrara su intención de regalar a Toro este entrañable caballo para los toresanos.  
LOCALIZACIÓN ACTUAL DEL “CABALLO DE ESQUETE
Milagros Gil Seco, viuda de D. Jose Esquete, cumpliendo con los deseos de su esposo, decidió donar esta escultura a la Fundación González Allende que promovió y costeó su restauración. La Fundación González Allende se comprometió y así lo ha cumplido a exponer esta escultura en «un local adecuado», precisamente en el palacio de los Marqueses de Castrillo, sede de la Fundación.

La escultura del famoso caballo se muestra al público con una cartela en la que se identifica como 'caballo de Esquete' y se hace constar que ha sido donada por Milagros Gil Seco en el año 2008,   cumpliendo así los deseos de su esposo. Además, el presidente de la Fundación, José Navarro Talegón, se comprometió a «preservar, restaurar y mostrar al público tan respetable obra, en atención a su significación popular y a su interés etnográfico».
 
La cartela dice:
CABALLO DE ESQUETE
PAPELÓN, ESTOPA Y ESCAYOLA PINTADOS, OJOS VIDRIO, CRINES NATURALES Y REFUERZOS NATURALES DE HIERRO Y MADERA. ADQUIRIDO A FINES DEL SIGLO XIX POR DON FULGENCIO ESQUETE DÍEZ COMO EXPOSITOR DE MONTURAS PARA LA TIENDA-TALLER QUE TAN ACREDITADA FAMILIA DE GUARNICIONEROS TUVO EN PUERTA DEL MERCADO,NÚMERO 49, DE ESTA CIUDAD.
DONADO A LA FUNDACIÓN GONZÁLEZ ALLENDE EN 2008 POR DOÑA MILAGROS GIL SECO, VIUDA DE DON JOSÉ ESQUETE UCERO, SECUNDANDO LOS DESEOS DE SU MARIDO.
RESTAURADO EN LA VIGÉSIMA CAMPAÑA PARA SALVAGUARDAR EL PATRIMONIO CULTURAL DE TORO, PROMOVIDA EN 2009 POR LA MISMA FUNDACIÓN, Y LLEVADA A CABO POR LA ESCUELA SUPERIOR DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DE BIENES CULTURALES, DE MADRID.